Categoría: RELATOS
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La cita
Leer más: La citaEstaba preparado para todas las preguntas que aquella mujer pudiera hacerle…
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Amarga victoria
Leer más: Amarga victoriaDejé la carta a un lado. Había que reconocer que Dios le había dado el don de la palabra. Por eso lo necesitaba tanto en mi vida. A fin de cuentas, ¿quién no necesita a un favorito del divino? Me sonreí ante la idea -que ahora se me presentaba como una evidencia- de que, aunque él se considerara muy atractivo, todo este tiempo en realidad yo había buscado más su verbo…
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Ha llegado hasta mí el rumor
Leer más: Ha llegado hasta mí el rumorHa llegado hasta mí el rumor de que me buscabas. Ha llegado correteando entre las piedras, a vuelo ligero sobre la playa. Se ha elevado un presagio de nuestras noches, mucho antes de vivirlas, antes siquiera de pensarlas. Después del regocijo, he sentido frío al hacerte espacio. Quizá es la torpe falta de costumbre, a lo mejor son solo nervios. Mucho peor consejera es el hambre que las prisas y no…
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Un hombre de lava
Leer más: Un hombre de lava—Tengo que esperar a mi amiga—le dije al recepcionista del hotel. No tardarías en bajar. Aparecías en cada punto del mundo que yo deseara explorar. Daba lo mismo Carrara o Abu Dabi, siempre era igual: yo creía que viajaba sola hasta que un conocido perfume te delataba. Después, aparecías por una esquina y fingías que eras una aparición, como si alguna fuerza te convocara a tu pesar. Bostezabas, me decías que…
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Venía fuerte la Tierra
Leer más: Venía fuerte la Tierra¿Sabes cuando partes una galleta esperando que el pedazo tome la forma exacta que has imaginado? Yo solo sé que me di la vuelta y vi cómo Pangea se fragmentaba en continentes. Tal cual. «Caray, hoy tiene que ser un día importante», me dije. Déjame pensar, ¿tal vez el… día X, del mes X, del año 300 millones antes de Cristo? Los calendarios estaban fuera de lugar en ese momento. Mejor…
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Reprogramación mental
Leer más: Reprogramación mentalSi hubiese sido autocrítica, tal vez habría intuido que, de un un deseo tan bajo, no podía surgir nada bueno, pero el aburrimiento sin duda es un invento del diablo. Era una abstracción un poco indescifrable, pero no por ello físicamente menos certera: se moría del asco en la oficina. Ya había repasado el calendario de días festivos, había ordenado su mesa tres veces y comprado varios snacks en la máquina.…