Categoría: RELATOS
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Nosotras fuimos las primeras
Leer más: Nosotras fuimos las primerasNosotras fuimos las primeras mujeres de la Tierra en amarnos. Las primeras. No hubo antes nadie, créeme. Big Bang, pim-pum. Sucedió. Éramos espirales que giraban, éramos agua… y nuestras moléculas estaban suficientemente juntas, convenientemente separadas. Fluíamos como líquido polar, cargas eléctricas en extremos opuestos. Atracción y repulsión necesarias. Entonces éramos una, éramos Vida. ¡Qué divertido ser una! Acuérdate de la despreocupación, de la confianza, de la felicidad de existir con ligereza.…
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Pregúntale a Pushkin
Leer más: Pregúntale a PushkinRecuerdo ese sitio de comida rápida en Moscú, aquel lugar todo neón. Las paredes eran amarillas y había lámparas de araña simulando falsos diamantes. ¡Cuánto honor para un fast-food!… Yo llevaba un libro entre las manos. Enric nos observaba desde el otro lado de la mesa. —¿Te acuerdas en Valencia —me dijiste—, en esa clase de literatura a la que íbamos cuatro gatos, cuando la profesora Kasheva contó aquella historia tan…
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Siempre Paula
Leer más: Siempre PaulaEstaban las tres en el sala de estar de la casa de Enriqueta. Un silencio expectante flotaba entre las muchachas, reunidas en torno a la mesa camilla. La madre de Enri, se asomó a la puerta: “¿Queréis algo más, chicas?”. Las tres contestaron que no, pero, aún así, la señora Nadal dejó una bandeja con papas, una jarra y tres vasos de colores y volvió a salir. Le parecía que su…
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Quien tú ya sabes
Leer más: Quien tú ya sabesHoy una amiga me ha dicho que tenía ganas de leer algo mío, un relato, alguna cosita. Bueno, pues para que veáis que las peticiones no caen en saco roto, aquí va uno. Para ti, para vosotras, para tod@s! *…
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Despiertos
Leer más: DespiertosEra el tipo de persona que se daba cuenta de su mortalidad cada vez que dormía. Si, por casualidad, oía voces al fondo de su sueño, voces de los despiertos, entonces comprobaba un hecho irrefutable: siempre había gente despierta cuando él dormía. Mientras él dormitaba, alguien estaría haciendo la colada, alguien amaría a otro, alguien sufriría. Los despiertos seguían adelante. La primera vez que se enfrentó con esta evidencia tenía 16…
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Cuentas pendientes
Leer más: Cuentas pendientesEn la noche solo se veía la casa como una campana de cristal entre los árboles. Había sido una travesía complicada y estaba agotada. Avancé hacia la puerta y llamé. Una mujer mayor, extremadamente delgada, con el pelo recogido, me hizo una señal para que entrara: —Le estábamos esperando. Traspasé el umbral. Por dentro, la casa, que parecía luminosa y espaciosa desde el exterior, me provocó claustrofobia. La madera caoba y…