Etiqueta: ficción breve
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Llamada de emergencia
Leer más: Llamada de emergencia—Oiga, ¿es usted quien ha dado el aviso de estar atrapada en una cabina de teléfonos? —preguntó una voz al otro lado del hilo. —¿Cómo dice? —Pestañeó dos veces y observó su salón de treinta metros cuadrados y reformado—. Se ha equivocado. —¿Esta segura? Hemos recibido una llamada de emergencia. Podemos enviar a alguien ahora mismo. —¡Claro que estoy segura!, ¿cómo no iba a estarlo? Yo no he llamado a nadie,…
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Odio mi cuello
Leer más: Odio mi cuelloUna tarde, merendando con mis queridas amigas y hablando sobre teatro… Pati me dijo que había leído unos relatos de Nora Ephron (la gran guionista de los ochenta, noventa) en los que hablaba de su odio a cosas (físicas y no físicas) y me propuso… ¿Podrías escribir para nosotras una escena así? Of course, dears. ¿Qué odias tú?, le pregunté. Yo, -dijo- pues igual que Nora Ephron, odio mi cuello (esa…
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Tablas
Leer más: Tablas—¿Alguna vez se han abrazado a ti confundiéndote con una boya de salvación? Me advirtió que no era una pregunta metafórica en absoluto, pero mi mente se había perdido ya por esos vericuetos abiertos por la pregunta, tratando de recordar alguno de esos momentos en los que todo el mundo exigía respuestas de mí. Los golpecitos impacientes del tenedor me ayudaron a volver a prestar atención a mi interlocutora. —A mí…
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Uf, la magia de la ficción
Leer más: Uf, la magia de la ficciónTe voy a contar un cuento…. Esto era una pareja que estaba sumida en la más completa monotonía. Era un tarde de verano y a él le daba pereza hasta abrir la boca para comer un pedazo de tarta. Uf, decía de vez en cuando. Levantar la mano para espantar las moscas estivales era toda una proeza, así que imagina lo de masticar… Aguantar a su mujer no era tarea más…
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Ha llegado hasta mí el rumor
Leer más: Ha llegado hasta mí el rumorHa llegado hasta mí el rumor de que me buscabas. Ha llegado correteando entre las piedras, a vuelo ligero sobre la playa. Se ha elevado un presagio de nuestras noches, mucho antes de vivirlas, antes siquiera de pensarlas. Después del regocijo, he sentido frío al hacerte espacio. Quizá es la torpe falta de costumbre, a lo mejor son solo nervios. Mucho peor consejera es el hambre que las prisas y no…
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Un hombre de lava
Leer más: Un hombre de lava—Tengo que esperar a mi amiga—le dije al recepcionista del hotel. No tardarías en bajar. Aparecías en cada punto del mundo que yo deseara explorar. Daba lo mismo Carrara o Abu Dabi, siempre era igual: yo creía que viajaba sola hasta que un conocido perfume te delataba. Después, aparecías por una esquina y fingías que eras una aparición, como si alguna fuerza te convocara a tu pesar. Bostezabas, me decías que…