Los guantes

Hubiera sido demasiado fácil achacar su frustración a la insatisfacción sexual, pero lo cierto es que, últimamente, cada vez que veía los guantes de terciopelo verde en el escaparate de los grandes almacenes donde trabajaba, se llenaba de rabia. Era tan irracional como incontestable, una mezcla de indignación y disgusto,…

Déjà écouté

Parece un día normal y sin embargo, despacio, alguien llora una vieja canción. Llueve y después… silencio. Y otra vez lluvia.Qué extraño… ¿Acaso llueve de forma premeditada, al compás de cuatro por cuatro? Terciopelo burdeos. Un coro de voces sin rostro, grave y ceremonioso, fracasa en contener los avances de…

Castillos en la arena

Escribir es la obsesión por la forma, no solo del lenguaje, sino de la historia. Un intento de dar sentido al mundo. Y a veces un empeño muy obstinado de perdurar.La narrativa está por todas partes, allá donde miremos… Los eventos, uno tras otro, son atrapados y reproducidos siguiendo una…

Reprogramación mental

Si hubiese sido autocrítica, tal vez habría intuido que, de un un deseo tan bajo, no podía surgir nada bueno, pero el aburrimiento sin duda es un invento del diablo. Era una abstracción un poco indescifrable, pero no por ello físicamente menos certera: se moría del asco en la oficina.…

El cuento visto por John Cheever

L@s que disfrutamos con los relatos, tenemos ocasión de ampliar nuestra idea del género a través de la lectura directa y también (excelente complemento) a través de la sensibilidad de sus autor@s destacad@s, expresada en reflexiones como las que os dejo hoy. John Cheever (1912-1982) es uno de los grandes,…

Algún día nuestros ojos verán 

La lógica y hasta la educación dicen que hoy debia presentaros el libro que acabo de autopublicar, Algún día nuestros ojos verán, y destacar sus puntos  fuertes y pasar de puntillas por los débiles y hacéroslo atractivo para redireccionaros elegantenente a  la página de compra de Amazon, pero –aunque no tengo…

La voz

Dijeron que el viaje me iría bien. Lo dijo Elena, ¿o fue mi instinto? Sin duda fue ella la primera que me instó a escuchar a mi voz interior. Eso fue después de las peleas y la ruptura y yo aún no distinguía bien sus gritos de aquella mi propia…

La afortunada

¿Sí?, sí, esa soy yo… ¿Cómo? espere, espere, pare… No, no me interesa…, no, no… Oiga, le digo que pierde el tiempo… no voy a comprar nada, que no. ¿De dónde ha sacado este número? ¿Base de datos aleatoria? Bueno, pues conmigo se ha equivocado la base de datos porque…