Escribir en tiempos de la IA

Es más que posible que la IA generativa pueda igualar y superar nuestro rendimiento en la escritura (y aquí generalizar es un poco tonto, porque hay casos y casos y habría que verlos uno por uno). En algunos aspectos, esto de que la IA escriba para nosotros, es útil y ahorra tiempo. Generar un texto es cuestión de segundos. Cumple una función y ya está. Nos hace rápidos y eficientes.

¿Pero y lo creativo, lo estético? Bueno, bueno, no idealicemos nada… Se pueden generar textos con buen estilo y aparentemente creativos.

Vale, pero, ¿puede la creatividad delegarse? ¿Podemos pedir a alguien que sea creativo por nosotros? Como poder, se puede. Por ejemplo, si queremos emplear a un Cyrano de Bergerac, conscientes de nuestra total ineptitud escribiendo, encomendándonos a un poeta para que nos gane el amor.

Entonces, para que una persona quiera escribir textos creativos de manera constante con la IA, necesita que esta tecnología le ofrezca una compensación. Si no hay un objetivo (ganar dinero, aparte de conquistar el amor, es el único que se me ocurre), la motivación se desvanece con la novedad. Porque ¿de qué nos sirve que la IA cree textos creativos para y por nosotros? Si no hay una función práctica que cumplir, pasada esa inicial fase de descubrimiento, la fascinación se acaba evaporando. Y eso es así porque la creatividad proporciona placer por el mero hecho de crear. El Arte por amor del Arte.

En ese sentido, ¿cómo encontrarle sustitución a esa sensación de satisfacción por el ejercicio de las propias capacidades? (en este momento no se me ocurre).

Ahora pienso en los autores de ficción: crear novelas estereotipadas y de género será más fácil y seguramente tendrá más sentido con la IA (y podríamos quizá ganar dinero, ¿por qué no?) pero la novela (o el relato) personalizada, con una voz (personalidad del autor) y con una visión única del mundo, eso no se puede lograr con IA. La IA no puede meterse (de momento) en nuestra cabeza y usar nuestro mundo interior (hecho de percepciones, pensamientos, sentimientos, éxitos y fracasos) para construir un mundo singular. La IA se nutre de textos ya escritos, de experiencias ya contadas. Y en ese sentido, siempre nos dará una emoción de segunda (o tercera) mano, compuesta con los jirones de otras experiencias escritas, masticadas, escupidas y vueltas a masticar.

La experiencia única y personal (y también defectuosa, sesgada, limitada, ¿y qué?) solo la podemos ofrecer cada uno de nosotros. Visto así, puede ser que en el futuro cobre más sentido que nunca narrar esas vidas, esas vivencias y ese punto de vista. Tendrá sentido también decidir lo que queremos conseguir con nuestros escritos (y tener capacidad aún de decidir), implicarnos con todo nuestro ser; comprometernos con la vida. Será muy importante no renunciar a nuestra capacidad de escribir sin IA, de percibir, de analizar, de expresarnos. Tendremos que entrenar y no ceder a la pereza. Si abandonamos, no se acabará el mundo pero perderemos la voz.

Y entonces nos quedaremos mudos y solo nos acompañará el ruido de la IA.

Comentarios

2 respuestas a «Escribir en tiempos de la IA»

  1. Avatar de jose

    En lo general estoy de acuerdo contigo en algunos aspectos la IA nos ayuda, nos facilita y ente varias mas cosas en si. Aún que algunas personas lo ven como amenaza más bien es una herramienta que puede hacer muchísimas cosas yo en mi carrera uso las IA para mi carrera de la Universidad, «Negocios en IA» en la UNIAT esta muy bien porque me ayuda muchísimo.

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    1. Avatar de Marta Catala

      Gracias por tu comentario. Creo que tienes razón y no hay que demonizar. Hay ventajas y nos ayuda en muchas tareas rutinarias. Nosotros decidimos el uso que hacemos de ella.

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