Autor: Marta Catala
-

Sensualidad del lenguaje
Leer más: Sensualidad del lenguajeQué excitante es saber que el lenguaje puede poseer la sensualidad de una espalda de mujer y las letras manuscritas las ondulaciones voluptusosas de un vientre gozoso. Desde al cerebro a la yema de los dedos, todo el cuerpo está implicado en la escritura. Se escribe también con las vísceras, con el corazón y los pulmones. Pienso en la suavidad de la piel cuando la frases se deslizan como caricias y…
-

Ira
Leer más: IraHay una ira, la de Kali, que es destructiva, pero hermosa. Es la salvaje fuerza del agua y la implacable abrasión del fuego. Estallidos impersonales que preceden a una calma profunda. Y está esa otra, que es solo rabia humana. Una hierba negra y crispada que no es amable con los sentidos. Una venganza que se expresa en un grito mucho más necesario que temible. Explota esa ira, más íntima y…
-

Terror
Leer más: TerrorEl terror es una llama que se agita en una noche inmóvil. Es un pasillo que más se alarga cuanto más corres. Es la mano de la oscuridad arrancándote la manta. Y la sábana corpórea que flota ante ti. Es una silla vacía. Ojos huecos y sonrisas falsas recortadas en una tela raída. Y un escalofrío color azul hielo. Es tener frío junto a la estufa. Carrie y Hellraiser en un…
-

¿Cantidad de palabras o calidad de palabras?
Leer más: ¿Cantidad de palabras o calidad de palabras?La velocidad en el consumo de información nos empuja a producir contenido más deprisa. Las técnicas para aumentar el número de palabras escritas, no siempre implican un progreso en nuestra escritura.
-

La escritora programadora
Leer más: La escritora programadoraUn fábula libre y un poco loca sobre el parecido entre la escritura de ficción y la programación informática.
-

Los guantes
Leer más: Los guantesHubiera sido demasiado fácil achacar su frustración a la insatisfacción sexual, pero lo cierto es que, últimamente, cada vez que veía los guantes de terciopelo verde en el escaparate de los grandes almacenes donde trabajaba, se llenaba de rabia. Era tan irracional como incontestable, una mezcla de indignación y disgusto, el breve despunte de un deseo que se volvía amargo antes de llegar a su conciencia. Por si fuera poco, alguien…